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EL MUNDO SUBTERRANEO - LEYENDA Y REALIDAD

Por Julio Goyen Aguado

Año: 1979


 En el campo de la leyenda, el hombre de hoy se apasiona con relatos que hablan de continentes desaparecidos, ciudades antiguas tragadas por las aguas a causa de terribles cataclismos geológicos, y pueblos enteros extinguidos totalmente de la faz de la tierra. Todos estos fenómenos, reales o no, han sucedido sobre “la superficie del planeta tierra que habitamos”. Pero también nos han llegado noticias  sobre otro mundo pavoroso y misterioso, que se encuentra inmerso en la tierra, el mitológico “Mundo Subterráneo”, el “Mundo de las Profundidades”, el “Mundo de las Tinieblas”, etc, etc, como lo han bautizado distintos personajes históricos del pasado y aún del presente. En él, ingresaremos de inmediato. 


EL HOMBRE PREHISTÓRICO Y LAS CAVERNAS

    Desde la más remota antigüedad, el hombre terrestre se interesó vivamente por las cavidades naturales de la tierra, tanto grutas, cuevas como cavernas, ya que ellas, en la mayoría de los casos, le sirvieron como refugio natural y vivienda (quedan muchas esparcidas en distintas partes del  mundo, sirviendo como mudos testigos de la habitación primitiva del ser humano). Aunque debemos reconocer que no todos los pueblos, tribus u hombres, en su estado de evolución primaria eligieron como hábitat permanente estos antros de eterna oscuridad que la sabia naturaleza formó.

    La Paleontropología nos ilustra con antecedentes irrefutables sobre la existencia de habitaciones u hogares troglodíticos en varias partes de Europa, África y Asia. Por lo tanto, la investigación sistemática de los restos de huesos de animales (osos, elefantes, renos, etc) carbonizados, utensilios de fabricación rudimentaria, carbonos vegetales y minerales quemados, cenizas, etc, permiten deducir que evidentemente el hombre primitivo los habitó diariamente e inclusive las acondicionó según su grado de evolución. Así podemos considerar que el hombre Prehistórico fue el primer explorador del Mundo Subterráneo.

    En cuanto a restos humanos del hombre Prehistórico encontrados en cavernas resulta de importancia resaltar que en el año 1856, el Dr. E. G. Fuhlrott descubrió en una caverna de conformación calcárea, dentro del valle de Neander, cerca de Düsseldorf (Alemania) un esqueleto de un presumiblemente antediluvial. La ciencia, después de exhaustivos estudios, comprobó a existencia en esa época de una raza humana prehistórica , a cuyo representante se denominó HOMO NEANDERTALENSIS ( Período: Cuaternario; Era: Cenozoica; Época: Holoceno; Años: ?)

    También en la zona de los Pirineos, donde se encuentra asentado desde tiempo inmemorial el Pueblo Basko, se determinó científicamente que “desde las primeras etapas del Paleolítico Inferior, vivía ya el hombre (HOMO SAPIENS, de raza Cro-Magnon)”, por parte del etnólogo y erudito hombre de ciencia  José Miguel de Barandiarán, y ello se debe principalmente al arte rupestre descubierto en el interior de  varias cavernas, a restos humanos del hombre “ Primigenius”, a huesos de animales de la época, etc. Ante estos antecedentes podemos afirmar prudentemente que el medio subterráneo fue para el hombre primitivo de una importancia capital, tanto para su abrigo cotidiano, como para la crianza y protección de su descendencia.

 

EL MUNDO SUBTERRÁNEO Y SU EXPLORACIÓN CIENTÍFICA

     La “Espeleología” (del griego “Spelaion” caverna y “logos” tratado) término que debemos al prehistoriador Emile Riviére (1890), abarca el tratado o estudio integral de todas las cavidades naturales de la tierra, sean grutas, simas, cuevas o cavernas y está actualmente reconocida como una disciplina científica a escala mundial. Aunque hay antecedentes que la hacen remontar a varios siglos atrás, recién en el pasado siglo comienzan los estudios sistemáticos y serios del mundo subterráneo. Ello se debe a los importantes hallazgos de yacimientos prehistóricos en distintas partes de Europa por parte de Paleontólogos y Arqueólogos que movidos principalmente por la curiosidad, penetran en las cavernas y realizan excavaciones, búsqueda de vida de animales cavernícolas y arte rupestre prehistórico. También la geología y la Hidrogeología ayudaron al mejor conocimiento del medio subterráneo. Creemos que fue uno de los precursores de la Espeleología en sus comienzos el Basko-francés Edouard Alfred Martel (1859-1938), quien comenzó sus exploraciones en el año 1888 en la región de las Grands Causses, al sur del macizo Central Francés, para continuar después por toda Francia, España, Irlanda, toda Europa hasta el Cáucaso e inclusive E.E.U.U. de Norteamérica. A él se le debe la primer “Sociedad de Espeleología” que funda en el año 1895 en su patria nativa, Francia. Se lo considera el padre y fundador de la Espeleología Física. En su meritoria y larga vida, exploró no menos de 1500 cavernas, cuevas y simas. Como resultado de ello publicó sus investigaciones en veinte volúmenes y centenares de notas científicas. Ya otros, antes y después que Martel, se dedicaron con entusiasmo al estudio de los “Respiraderos del Infierno”. Cabe citar a los alemanes Ángel (Exploradores del Karat, 1748) y Esper (Cuevas de Franconia, 1771), al austríaco Schmidt (Navegación de los ríos subterráneos Reka y Pinka, cerca de Trieste, 1850), Emile Georges Racovitza (1868-1947), René Jeannel (1879-1965), el Abate H. Breuil (1877-1961), Robert de Joly, Cartailhac, Casteret, etc,etc.

 

TEMPLOS Y MORADAS TROGLODITICAS

 INDIA

 Es a las culturas orientales, que debemos los más grandiosos y hermosos templos-cavernas que conserva la humanidad. Se debe al culto de Buda la edificación de la mayoría de estas impresionantes obras en la piedra, que han resistido el paso del tiempo por miles de años. Ajanta, Elora, Ravana-Ka-Jai, Dumar Lena, etc., son ejemplo de ello. Para dar una idea de la magnitud y belleza, citaremos a los “Templos Troglodíticos de Ajanta”, cerca de Jalgaon, en el estado de Hyderabad, dentro del distrito de Jandesh en la India. Los mismos comprenden 24 conventos (Vihara) y 5 Santuarios (Chaitya), excavados integralmente en la roca pura de una colosal garganta. El descubrimiento de tan magnífico santuario se debió a las maniobras británicas realizadas en el año 1817. En las paredes de la garganta, que fue consangrada a Naga, Rey-Serpiente, se encuentran esculpidas las distintas salas o recintos o santuarios donde se pueden apreciar por portentosos murales pintados en distintas épocas, que abarcan varios siglos antes de la Era Cristiana hasta el siglo primero de la actual. Las figuras humanas se mezclan con la de los animales creando un conjunto de episodios o fábulas exquisitas. También las mismas sirvieron de residencia a monjes y sabios, como el noble y virtuosos Asanga, que residió durante cierto tiempo en Ajanta. Se lo recuerda como maestro de la doctrina Yogachara. Dicen los que han visitado las cuevas de Ajanta, que dentro de los santuarios se respira y se siente una profunda paz interna, que eleva al hombre al plano excelso del espíritu.

 

EGIPTO 

    En egipto se encuentran uno de los templos rupestres más monumentales de los antiguos Egipcios: “Abu-Simbel”, y está consagrado a Amon-Ra de Tebas y a Ra-Harajte de Heliopolis, divinidades primeras de la Metrópoli Egipcia. Esta construcción se debe a Ramsés II (1388-1322 A.C.), el más ilustre de los soberanos egipcios. La fachada con columnas de veinte metros de altura, que son figuras talladas, se halla hoy parcialmente destruida. La inmensa cantidad de inscripciones, relieves y estatuas que adornan el interior del Templo-Caverna, atestiguan sin género de duda el elevadísimo nivel cultural del Imperio Faraónico. La profundidad es de unos 70 a 100 metros y fue construido ensanchando una caverna natural que se encontraba en el lugar. Posee catorce salas y cuatro compartimientos principales. La altura del interior del templo es de unos diez a quince metros y hubo que vaciar 7000 m3 de roca para edificarlo.

 

PERU

    La Nación Inka, poseedora de una cultura elevadísima, tributaba a sus muertos un culto especial en cuevas y cavernas, algunas de origen natural fueron acondicionadas  a ese efecto. Los Inkas creían que los seres humanos salían de la tierra y regresaban a ella a morir. Los espacio subterráneos descubiertos (muy pocos hasta la fecha, y los más burdos ya que los principales están por descubrirse) revelan que las paredes, techos y pisos fueron trabajados a cincel y se encuentran nichos y cámaras especiales diseminadas dentro de los laberintos de las mismas, por muchos cientos de metros. Las esculturas descubiertas a la fecha revelan una similitud con Ajanta, en la  India y Abu-Simbel en Egipto. Las figuras de serpiente, que pareciera querer arrastrarse hacia el fondo de la tierra, de pumas, de losas inmensas con pinturas, etc., nos ilustra sobre la capacidad magnífica en el conocimiento de los símbolos sagrados y sobre la técnica del tallado.


© 2003 Centro Argentino de Espeleología C.A.E.