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2da EXPEDICION AL VOLCAN LLULLAILLACO


    Es el 3 de Abril de 1985. Ha transcurrido ya un año desde la primera expedición al Volcán Llullaillaco, mochilas preparadas, sogas, mosquetones, brújulas, etc; todo es cuidadosamente controlado antes de la partida hacia el aeroparque metropolitano. A las 8 hs. Un avión Guaraní de la Fuerza Aérea saldrá con una comisión que hará el nuevo intento de localizar la ya mitológica caverna enclavada en uno de los cinco volcanes más altos del mundo. La alegría de la partida es la etapa final de meses de preparativos donde las experiencias de la expedición del año anterior fueron desmenuzadas y analizadas hasta los más mínimos detalles. Nuevos contactos con el Dr. Miguel Eduardo Jorg, estudio de fotografías aéreas y todo lo conducente para vencer el primer gran enemigo: “la Puna”, que redujo en más de dos tercios los miembros activos de la primer expedición, habían mejorado sensiblemente las posibilidades de éxito. 

    Pero el Llullaillaco defiende sus secretos desde el primer momento y problemas metereológicos postergan la partida hasta las 14.30 hs del día siguiente. Así abordan el avión Julio Goyén Aguado, Martín Abarrategui, Eduardo Zappettini, Alfredo Romanelli, Gustavo Dejean, Horacio Casellas y Rubén Farías, todos miembros de Gendarmería Nacional; y Dick Edgar Ibarra Grasso, Eduardo Martínez y Pablo Puig participantes del Centro Argentino de Espeleología.

    Llegan a Salta a las 19.30 hs siendo trasladados a instalaciones de Gendarmería Nacional desde las que se partirá luego de una noche de descanso.

    A las 8.00 hs del día 5 el grupo parte rumbo a San Antonio de los Cobres en un vehículo de Gendarmería Nacional, a excepción de Goyén Aguado que lo hace en helicóptero que GN proporciona como apoyo operativo. A las 14.00 hs. toda la comisión está reunida  nuevamente en el casino de oficiales del Escuadrón de San Antonio de los Cobres como hace un año, pero mejor preparada. Luego de una temprana cena, charla y camaradería, y previo chequeo médico y administración de los medicamentos que forman parte del tratamiento para la prevención del “mal de altura” o “puna” que vienen realizando, todos se retiraron a descansar hasta las 3.00 hs del día 6 en que parten finalmente hacia la base del volcán Llullaillaco pensando concentrar esfuerzos en el sector suroriental del mismo. A las 16.00 hs llegan al refugio de GN habiendo dejado atrás Tolar Grande, Caipe y Mina La Casualidad, donde quedara el helicóptero a la espera de su requerimiento por parte de la expedición. Esa noche los miembros de la expedición y los siete gendarmes que los acompañaban duermen en el campamento base al pie de la imponente mole.

Campamento Base al pie del Volcán Llullaillaco (6739 m.s.n.m.) en la 2da Expedición del Centro Argentino de Espeleología  en abril de 1985

    El 7 a las 8.00 hs parte el primer grupo de exploración hacia la colada este del volcán, hasta donde lo traslada el helicóptero, dejándolos a 5.800 m.s.n.m.. Durante todo el día contornean laboriosamente el volcán, regresando al campamento base a las 22.30 hs. Algo se trae entre manos. Se ha localizado una boca de acceso de 1 metro de ancho en la base de una grieta desarrollada en la parte somital de una colada de fenobasalto. La misma corre en dirección S-N, penetrando varios metros dentros de una masa rocosa. No pudo accederse al interior para efectuar un reconocimiento completo, aunque se estima que por su posición topográfica y geológica puede corresponder a una entrada accesoria a la caverna del Llullaillaco. El estado general del grupo, más allá de la natural fatiga por el trabajo realizado con baja presión parcial de oxígeno, es bueno. Los síntomas de mal de altura están ausentes.

    El día 8 se decide montar un pequeño campamento de altura cercanos a la boca de acceso localizada y con tal fin se trasladan en helicóptero carpa, bolsas cama y material científico, suspendiéndose luego las operaciones aéreas debido al fuertísimo viento que comenzó a soplar. Concomitantemente el equipo de arqueología y antropología hace notables hallazgos. De regreso al campamento, y tras un chequeo médico habitual, reposo.

    A primer hora del día 9 advierten que el viento huracanado impedirá operaciones aéreas. Se continúan los trabajos de exploración a pie y la búsqueda y prospección arqueológica.

Los integrantes de la expedición. De izquierda a derecha: de pie, Dr Eduardo Zappettini (Geólogo), Sr Pablo Puig (Espeleólogo), Sr Julio Goyen Aguado (Espele6logo), Dr Dick Edgar Ibarra Grasso (Antropólogo), Sr Horacio Casellas (Museólogo), Sarg Ramón Figueroa, Sarg Oscar Ángel Zanek, y sentados, Lic. Eduardo Martínez (Geólogo), Subalf Rubén Farias, Dr Alfredo Romanelli (Químico), Sr Gustavo Cavallo (Espeleólogo) y Cbo Iro César Ramón Palomo.

 

    El 10 el tiempo ha mejorado y se organizan tres grupos de exploración: uno a la colada sur, otro a la colada este y un tercero es acercado en helicóptero llevando equipo para recolección biológica a la pared oeste del sector sur. Todas las actividades comienzan a las 5.00 hs., excepto la búsqueda de material arqueológico, que se llevará a cabo por la tarde. Durante esta última se recogen muestras pertenecientes al periódo malpasense cuya data remonta de 30 a 40.000 años AC. El grupo de la pared oeste hace una muy trabajosa ascensión alcanzando el objetivo propuesto recién en horas de la tarde. Están agotados. Comienza un lento descenso y de común acuerdo deciden que el que mejor se recupera, que es Goyén Aguado, se adelantara tratando de llegar al campamento base para enviar un camión al pie del faldeo. Abarrategui, acompañado por Romanelli, desciendo más lentamente. Cuando se repone, continúan su regreso al campamento y ya en la oscuridad de la noche siguen trayectos divergentes, encontrándose horas después con el personal de GN. Todos los grupos se reúnen muy avanzada la noche.

El helicóptero LAMA  de GN  que dio apoyo a la expedición en tareas de despegue. Las condiciones climáticas adversas imposibilitaron su total operatividad .

    El 11 se obtienen muestras de sangre que serán inmediatamente trasladadas en helicóptero a la ciudad de Salta, para ser analizadas en el Hospital San Bernardo.

    Luego de la partida del helicóptero se procederá a levantar campamento llegando a San Antonio de los Cobres a la madrugada del día siguiente.

Vista aérea del Volcán Llullaillaco tomada desde el sur 

    

El 12, después de unas horas de descanso en el casino de oficiales, siguieron viaje a Salta. Partieron hacia Buenos Aires en un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea que arribó a las 22.30 hs.

Piezas recolectadas  por el grupo de trabajo arqueológico a cargo del Dr. Dick Edgar Ibarra Grasso en un sitio cercano al Llullaillaco 

    El Llullaillaco se rehusa a entregar toda su información milenaria. El clima, la altura, las notables dificultades para su acceso colaboran con ello. Azuzados por el deseo de desentrañar sus misterios, los hombres de este grupo debieron resolver en primer término el problema del mal de altura. Lo hicieron. Desafiando clima y fatiga lograron ubicar una entrada accesoria a las entrañas del Llullaillaco. En esta búsqueda, la presencia de un notable erudito permitió enriquecer en forma trascendente el patrimonio arqueológico nacional. El resto queda para la próxima expedición.

 


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